Ago 21 2009
El vino aragonés se pone de moda en Estados Unidos
El paladar de los estadounidenses busca vinos distintos de los que han estado acostumbrados a consumir mayoritariamente durante años. Hay un cambio en los gustos y eso está beneficiando claramente a los caldos producidos en Aragón. Se han puesto de moda en el gigante norteamericano y las ventas se están disparando. Las exportaciones de vinos aragoneses a Estados Unidos crecieron en un 38 por ciento en el primer cuatrimestre del año en comparación con el mismo período de 2008, según las estadísticas oficiales de comercio exterior.
Es un espaldarazo a un sector necesitado de revulsivos en esta Comunidad autónoma. Y el potencial de crecimiento todavía es mayor, por eso los viticultores aragoneses están intensificando sus acciones de promoción en Estados Unidos. Entre este año y el próximo, el sector del vino de Aragón invertirá cinco millones de euros en promoción exterior fuera de la Unión Europea, y buena parte de esas campañas se realizarán en Estados Unidos, en ciudades como Nueva York, Chicago o Miami.
Hay un cambio de gustos entre los consumidores estadounidenses y eso constituye una gran oportunidad para las bodegas aragonesas. El jefe del servicio de Promoción Exterior de la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza, Javier Andonegui, explica a ABC que «en Estados Unidos se está produciendo un creciente interés por vinos hechos con variedades de uva que no son muy conocidas allí.
Del tempranillo a la garnacha
Hasta ahora, los vinos hechos con la variedad tempranillo, la que identifica a La Rioja, es la que más aceptación tenía entre los estadounidenses, pero ahora buscan otras y están apreciando mucho y de forma creciente los vinos elaborados con la variedad garnacha», auténtica seña de identidad de la producción vitivinícola aragonesa. Además, dentro de las cepas garnachas destacan las denominadas «viñas viejas» —como las de más de 50 años de antigüedad que tiene la Denominación de Origen Calatayud—, que aportan vinos singulares de alta gama.
«En Estados Unidos se está dando un cambio de gustos, una búsqueda de nuevos vinos, y los caldos aragoneses están consiguiendo una gran aceptación», afirma Javier Andonegui.
De hecho, Estados Unidos se ha convertido en el mejor aliado de los vinos aragoneses. Es el país en el que más cercen las exportaciones de caldos producidos en esta Comunidad autónoma y se ha situado ya como el segundo país al que más vino aragonés se vende, a corta distancia de Alemania. En el primer cuatrimestre del año, el mercado germano compró caldos aragoneses por valor de 4,7 millones de euros; Estados Unidos, por valor de 4,3 millones. Les siguieron Reino Unidos, Países Bajos y Canadá, con 3,6 millones de euros, 2,4 y 1,8 millones, respectivamente.